EGIPTO

Egipto ofrece una apasionante mezcla entre aventura, cultura y misterio que invita a todo aquel que lo visita a perderse en sus colosales templos y verse envuelto entre el bullicio de El Cairo. Disfruta de la tranquilidad de un crucero por el Nilo y contempla las majestuosas pirámides antes de degustar las excelentes especialidades culinarias egipcias o bucear en la inmensidad del Mar Rojo.

Monumentos

La contemplación de las grandiosos restos del Egipto faraónico constituye por encima de cualquier consideración, la razón de ser de un viaje al país del Nilo.

Así pues, la meseta de Gizeh y sus pirámides, la necrópolis de Saqqara y sus anejas ruinas de Menfis, los templos de Karnak y Luxor en la ciudad homónima, así como las necrópolis tebanas y los templos mortuorios de Deir el Bahari o el Ramesseum, y por supuesto, Abú Simbel en Nubia, son los puntos de visita obligada que ningún viajero debería perderse.

Pero existen muchos más conjuntos arqueológicos de igual interés y menor popularidad que permiten disfrutar de ellos en relativa intimidad, como por ejemplo, los complejos de pirámides de Abusir y Dashur, respectivamente al norte y sur de Saqqara; los templos de Denderah y Abydos, al norte de Luxor; o la ciudad de los obreros de las necrópolis reales, Deir el Medina, en la orilla occidental de la vieja Tebas.